El segundo día ya empecé a coger costumbres que se mantienen todavía hoy entre mis aficiones. En esta imagen se ve como las zapatillas -sean de vaca o rojas o sandalias de todo tipo, pero sobre todo con cuerdas- me empezaban a atraer desde que era como una rata.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario