Después de un año, vuelve a ser mi cumpleaños

Sí, amiguit@s. Esta vez cumplo dos años, pero sigo igual de infantil que el año pasado. A pesar de eso, cuando me hacen fotos disimulo y poso como el señor serio que debería ser. Ya lo veis...

A MI AMIGO GABRIEL Y A MÍ NOS GUSTA MUCHO LA NIEVE

Como veis en las fotos a los dos nos gusta mucho la nieve, aunque a mí mi madre no me lleva a Benasque y me tengo que conformar con ver la única nevada de mi vida en Pina, que fue para enero. Desde entonces ya no he visto más la nieve.

La resaca del fin de semana

Este fin de semana he cumplido seis meses. Menuda juerga... me dieron comida de la que más me gusta y además mi madre estuvo más rato conmigo que los últimos fines de semana, así que pudimos dormir siestas junt@s. Bueno, a decir verdad, el único que dormía era yo, que a ella creo que no la dejé dormir de tanto chuparle el cuello y pisarle la cara.
Además, el domingo me bañaron y me cambiaron mi arena. Milagro, porque hay semanas en las que me tienen abandonadico... Sí, sí, me bañaron. Era la segunda vez y me gustó casi tanto como la primera. No es broma, no. Por eso me dicen que soy un poco raro, pero es que oigo el agua y no puedo evitar acudir al lavabo o a la bañera. ¿Será que, como buen monegrino, la echo en falta? Desde luego, yo, como Aragón, también tengo sed.


Un día en mi vida

Cuando mi padre se va de casa todavía es de noche. Después se va mi madre y siempre intento escaparme por las escaleras para no quedarme solo en casa. Pero al final siempre me engañan con mi pelota de colores. Y es que no me puedo resistir a perseguirla cuando oigo sus cascabeles.El resto del día me lo paso echando siestas, lavándome y escalando de vez en cuando. Puede parecer que no es muy divertido, pero es que las fuerzas me las guardo para cuando llega la familia...
A veces hasta salgo a hacer alguna pequeña excursión y visitar vecin@s.



Mientras miro por mi ventana favorita...

me acuerdo de mis amig@s. Hay alguno que hace mucho que no me visita, por ejemplo Dani.
Dani vino un día cuando yo era pequeño, pero la próxima vez ya no va a poder levantarme aunque se le haya pasado el miedo. He crecido mucho desde entonces.

Mi primera siesta

¿Será un marciano?Nooooo, soy yo durmiendo mi primera siesta delante de mi madre, que no se pudo aguantar y me la tuvo que fastidiar con el ruidico ese de la cámara. Por eso la miré con ojos de fulminar. ¿A quién se le ocurre? Cortar así una siesta de 26 de julio... fecha en la que, aparte de dormir, no se puede hacer otra cosa.
Con lo tranquilico que estaba yo allí... como no le voy a morder luego... aún se quejará y todo...

Cuando era pequeño

Cuando era pequeño cabía en cualquier sitio. En estas fotos estoy en una papelera que hizo un tío mío cuando iba al colegio. Era el 19 de julio, así que yo tenía algo más de dos meses y medio. Ya ves lo simple que era. Me creía que no me iban a encontrar allí metido... Era la ignorancia de la niñez.
De entonces me viene también mi afición por los cables -afición que todavía perdura-, sobre todo por el del portátil de mi madre, con el que me veis en la foto, aunque cuando se despistan o se dejan la puerta abierta también ataco los miles de cables que tiene mi padre en su garito. Si los vierais me comprenderíais...