La resaca del fin de semana

Este fin de semana he cumplido seis meses. Menuda juerga... me dieron comida de la que más me gusta y además mi madre estuvo más rato conmigo que los últimos fines de semana, así que pudimos dormir siestas junt@s. Bueno, a decir verdad, el único que dormía era yo, que a ella creo que no la dejé dormir de tanto chuparle el cuello y pisarle la cara.
Además, el domingo me bañaron y me cambiaron mi arena. Milagro, porque hay semanas en las que me tienen abandonadico... Sí, sí, me bañaron. Era la segunda vez y me gustó casi tanto como la primera. No es broma, no. Por eso me dicen que soy un poco raro, pero es que oigo el agua y no puedo evitar acudir al lavabo o a la bañera. ¿Será que, como buen monegrino, la echo en falta? Desde luego, yo, como Aragón, también tengo sed.